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Las C se
caracterizan por montar un ancho manillar tipo cuerno de vaca,
plataformas y cambio de velocidad punta-tacón, llantas de radios,
guardabarros envolventes y horquilla convencional. Son custom cómodas y
de corte clásico.
Las
M, en cambio, son las Intruder deportivas. El manillar es corto y
recto, colocado sobre unas elevadas torretas, montan estriberas en
lugar de plataformas, horquilla invertida, llantas de radios en forma
de aspa y una agresiva máscara en el faro. Cruiser como las Intruder C,
al fin y al cabo, pero con ese toque de 'muscle bike' del que carecen
éstas.
C800,
M800, M1500, C1800R y M1800R son los modelos a la venta en España.
Potencias que van desde los 52 caballos de las 800 cc, hasta los 125 CV
de la M1800R. Una gama muy completa, una facilidad de uso y un
funcionamiento espectacular y unos precios prácticamente imbatibles,
son los argumentos de Suzuki para ofrecer a los amantes de la estética
custom y las sensaciones fuertes unas monturas a su altura, con
avanzados sistemas de inyección digital y gestión de motor, cumpliendo
siempre con la Normativa Euro 3.
Así,
vistas todas juntas, en panorámica, o de golpe y porrazo, pueden
parecerte todas iguales, clónicas, mismo perro con distinto collar…
pero te aseguro que estos canes tienen bien ajustada la correa, lo que
te permitirá vivir sensaciones fuertes a la vez que apreciar y tener de
manera inconfundible un perfecto control sobre las mismas. En cualquier
caso, no caigas en el error de considerar estos cinco modelos como un
todo, ya que, a pesar de que de primeras dadas te parezcan todas las
cartas iguales, te aseguro que cada as es diferente, y con sus propias
virtudes para convertirse en tu próxima moto. Obviamente, hermanas de
sangre, comparten mil y una características, pero siempre hay algo que
diferenciará a una de la otra. A una le brillarán más los ojitos y, sin
duda, no te podrás resistir a su guiño.
Suzuki
tuvo a bien invitar a Portalmotos.com a pasar dos jornadas en Barco de
Ávila y alrededores junto a un selecto y reducido grupo de periodistas
(cinco en total) para conocer de cerca la gama Intruder 2010 y poder
comprobar por las variadas carreteras de la zona –Valle del Jerte y la
Vera, entre otras- las bondades de una gama que pertenece a una familia
que, tradicionalmente, ha sido considerada sólo apta para los más
avezados y experimentados moteros, con muchas muescas en las costillas
a lo largo de los años, pero que, en realidad, son accesibles para
cualquier amante de su estética y su sonido inconfundible.
Para
ello, Suzuki ha trabajado principalmente el equilibrio, la entrega
suave y progresiva de potencia, su adaptabilidad a todo tipo de
terrenos y la docilidad en cambios, frenada y manejabilidad, para
conquistar una buena porción del pastel con estética Harley Davidson,
desde siempre, la referencia en este tipo de motos. Motos largas,
grandes, voluminosas, con el asiento bastante bajo, ruedas gordas y
aspecto general pesado, aunque bajo el filtro de Suzuki parecen
auténticas bailarinas, con una aceleración, en todos los motores
testados, digna de mención.
Suzuki
apuesta por diferenciar las dos líneas, la C, considerada como ‘New
Classic Cruiser Style’ y la M, a la que definen ‘Performance Cruiser
Style’, algo más deportiva. En estos cinco modelos se van a barajar
cambios de cinco y seis velocidades, potencias, pesos, distintos
marcadores y relojes, situados bien sobre el depósito o bien en lo alto
del manillar… una especie de caos controlado para que encuentres el
modelo que más se adapta a tus gustos/necesidades. Es fácil adivinar,
de un simple vistazo, que la línea C es algo más clásica en sus formas
y en su estilo, mientras que la M pone el énfasis en unas prestaciones
más altas y un mínimo de protección (faro carenado) ante el viento.
Obviamente,
si hacemos la división por cilindradas, las 800 son infinitamente más
manejables. La estabilidad y la utilización de los motores
bicilíndricos en V son comunes a todos los modelos y cubicajes. En
autovía aguantan el ritmo de sus hermanas mayores, pero es en la ciudad
y en carreteras sinuosas, verdaderos ecosistemas donde la C800 y la
M800 están en su entorno, donde las pequeñas de la familia pueden dar
todo lo mejor, sin prisas, saboreando cada momento, cada metro
recorrido. Con un par motor increíble, disponible casi en su totalidad
a poco más de 2.000 vueltas, la hacen ser una auténtica referencia en
el sector, ya que se encuentran en las Antípodas de las de Milwakee,
que necesitan puños de leñador canadiense a la hora de accionar freno y
embrague. Aunque la frenada no se resienta, si que es extraño ver como
la rueda trasera de ambos modelos de 800 cc montan freno de tambor.
Si
hablamos de la 1500, está claro que nunca antes fue tan acertada la
frase ‘en el punto medio está la virtud’. Es cierto que es casi tan
voluminosa y pesada como las 1800, pero es en esa pequeña diferencia
donde radica su ventaja. Puede calzar neumáticos menos anchos y sin
tanto perfil, con lo que, unido a su superior potencia con respecto a
las pequeñas, la sitúan en un lugar ideal. Sin duda, el mayor exponente
en el mercado de la estética ‘hard tail’, con unas modernas
suspensiones y un centro de gravedad más que bajo que hacen todo mucho
más fácil.
En
cuanto a las 1800… su estética lo dice todo. Deslumbrantes mires por
donde mires, comparten doble tubo cromado con toda la familia, pero
aquí pintan exuberantes, rematados en el colín por una luz trasera por
LEDS. El V-Twin es delicioso en su funcionamiento. Los largos
desplazamientos a lomos de la C (112 CV) y la M (125 CV) son un
auténtico placer, siempre sabiendo que las prisas no son buenas
compañeras, porque ese no es el estilo de las Intruder, auténticas
máquinas para saborear como el buen café, despacito y a sorbos cortos,
aspirando profundamente todo su aroma. Los cromados y los detalles de
calidad son comunes, no sólo a las más grandes de la saga, sino a todas
ellas. Sin embargo, quizá hayan sido estas dos las que han dejado un
sabor de boca menos dulce al que suscribe en cuanto a funcionamiento y
conducción, ya que ante la increíble solvencia de las dos cilindradas
más bajas, las dos 1800 probadas adolecían de ciertas y mínimas
reacciones extrañas en curvas amplias, quizá por el excesivo perfil de
sus neumáticos y la diferencia entre el anterior y el posterior. Algo
para comprobar más concienzudamente. Por cierto que la C1800R cuenta
con un nuevo sistema de frenada combinada que te hará la vida aún más
fácil.
En
Suzuki no se atreven a hablar de previsiones de ventas, tal y como está
la coyuntura del mercado y la crisis, o pequeña deceleración económica,
como se empeñó en llamar el gobierno al principio de la misma. Lo que
si aseguran es que las M tienen bastantes más ventas que las C, en
cualquier caso.
La
gama Intruder es de lo más completa, con estos cinco modelos
presentados. Sin embargo, la posibilidad de personalización con
complementos y accesorios oficiales es casi infinita. Pantallas, barras
protectoras, respaldos, portapaquetes, tapas de depósito, bolsas
laterales en cuero, maletas, asiento mono o biplaza, chaquetas,
pantalones, guantes, riñoneras, mochilas, alarma…
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